¡EL MOTIVO!
Si las plantas de biogás son algo tan negativo, ¿por qué alguien iba a querer imponérnoslas?
Vamos a rascar un poco en Internet…
¿Has oído hablar sobre algo llamado “créditos de carbono”? Quizás todo este tinglado tenga algo que ver con ello.
-Un problema: el cambio climático.
-Una conclusión: demasiadas emisiones de CO2.
-Una solución: reducir las emisiones de CO2.
-Un nuevo problema: continuar produciendo más, pero reduciendo las emisiones
-Una nueva solución: crear un nuevo tipo de energía, ponerle el nombre de “bio”, y premiar con “tickets-regalo” a quien la produzca, para que a su vez puedan vender esos “tickets” a quien contamine más.
Es decir, que si tienes una empresa contaminante vas a poder seguir contaminando como siempre, pero…ahora vas a pagar por ello y no se va a notar.
Y de paso, otras empresas que también contaminan pero que se llaman “bio” se van a hacer de oro, por un lado, vendiendo gas pero sobre todo vendiéndote los “tickets-regalo” que además valen un pastizal.
Pues esos “tickets-regalo” se llaman créditos de carbono y fueron creados a nivel internacional para que las empresas y los países pudieran compensar las emisiones de CO2 invirtiendo en proyectos que mitigaran los gases de efecto invernadero.
Pero a la hora de la verdad están sirviendo para impulsar enormes proyectos de macro plantas que enriquecerán a unas cuantas grandes empresas y que dejarán arrasados de contaminación y pobreza a los territorios donde se instalan, convirtiéndose los créditos de carbono en nada más que una oportunidad de negocio donde el clima se usa como excusa para la especulación y se contribuye a incrementar aún más la ganadería industrial como la de las macrogranjas.
Los créditos de carbono asociados al biometano son una forma de “lavado verde” para que las grandes empresas se sigan lucrando sin cambiar nada, llegando en algunos casos a valer más que la energía producida.
Ahora ya sabes porqué de repente nuestra provincia ha aparecido en el mapa para muchas empresas. Vienen buscando territorios muy despoblados en los que no haya oposición a su estrategia depredadora, poblaciones envejecidas que no ofrezcan resistencia y que se conformen con lo que ellas dejen atrás.
Por fin saben dónde está Zamora, ahora demostrémosles que es nuestra y que no se la vamos a regalar.

